El viernes, me dieron la lista de libros, pero el horario de la tienda de libros estaba mal, así que me di una vuelta en vano porque ya estaba cerrada. El caso es que yo no estoy muy segura, pero parece que ahora me dedico a coleccionar todas las tonterías que me pasan, y es que voy una tras otra. Me compré unos zapatos nuevos para mi primer día de clases, que cursi, lo acepto. Obviamente caminé como todos los días desde mi casa hasta la escuela, pero no contaba con que los zapatitos nuevos me iban a lastimar, así que antes de llegar a clases tuve que hacer una escala en una gasolinera para ver si vendían curitas en una tiendita que se llama Safeway, verdaderamente me salvó un ratito. Llegué temprano para comprar mi lista de libros, como buena ñoña que soy y ya llevaba mis etiquetitas con su nombre para que no se me pierdan mis libros, no pensé gastar más de AU $400 entre libros y papelería. Sorpresa, en tan sólo los libros se me fueron AU $500 y AU $100 en cuadernos, claro que fue un golpe traidor, gracias a Dios existe Visa, porque de no ser así no hubiera podido pagar. Pero mi derroche de inteligencia, no paró con las ampollas sino en que no pensé que tenía que caminar 30 minutos para regresar a casa y mi listita de libros era de 10 de esos gordos Prentice Hall y Mc Graw Hill. Entonces me dije, voy a tomar el camión y me sentí muy inteligente por eso, sin embargo, llego a la parada y un vándalo arrancó el horario de los camiones. Ok me dije, voy a esperar, ya pasará uno, me quedo 30 minutos esperando bajo el hoyo de ozono con un calor de 38° C y no paso ninguno, pasan tres taxis y me pongo de tacaña y no quise pagar, además ya sólo traía AU $10 después de mi gran compra. Con los libros no me puedo poner coda porque pues a eso vengo, a estudiar. Finalmente, después de calcinarme porque además me puse una playera negra, quise un taxi, ya no pasó ninguno y tuve que caminar los 30 minutos, ya no tengo pies, por lo menos me salieron 6 ampollas en cada pie y lo único que pensaba es, si hay tantas mujeres que caminan kilómetros para llevar agua a sus casas en México diario, yo puedo hacer esto, sí pude, pero no puedo negar que sí que soy Carmencita.
En la tarde acompañé a un paisano a que conociera la ciudad y me la pasé muy bien. Mis clases están muy interesantes, pero como en muchos lugares, la primera semana no se trabaja. El miércoles es 14 de febrero, y bueno, yo le compré unos chocolates para perro a Billy, al gato obviamente nada.

1 comentario:
Ayer fui a comer con tu pa y tus tios por mi cumple; tu pa llevó unas hojas de tu blog y en la noche te busque y leí lo que publicas, y me pareció maravilloso, nunca había recibido un regalo tan delicioso (nadie regala libros). Te manda saludar mucho Marce.Seré tu fan #1. Besos.
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