viernes, 15 de junio de 2007


Al día siguiente, visite tres playas, la más bonita Palm Cove, la otra no recuerdo su nombre y la que no me gustó nada, Trinity Beach. En todas estas hay aguas malas o jellyfish, pero en Trinity además puede haber cocodrilos y tiburones. Nada como las hermosas playas mexicanas de colores y arenas suaves. Así fue como me deshice del frío por cuatro días. Después, a seguir en el cada vez más frío y gris Melbourne. Ayer, desperté, me asomé por la ventana y todo estaba cubierto de neblina, mi jardín parecía el bosque del terror. Este domingo es mi carrera, espero que el clima no me impida cumplir con mi deber. Sin más que decir, me despido.

No hay comentarios: